Con frecuencia se dice, sobre todo en tiempos de crisis, que “Dios promete no darnos más de lo que podemos soportar”. Pero ¿es esto cierto? Aunque quienes lo dicen tienen buenas intenciones, y quizás están orando por la persona que atraviesa la crisis, esta afirmación debe evaluarse a fondo a la luz de las Escrituras para ver si resiste la prueba de la Verdad de la Palabra de Dios. Una pista: ¡no la resiste!

Contexto

El versículo del que se deriva esta afirmación se encuentra en 1 Corintios 10:13, que dice: “No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”. A primera vista, parecería que claramente no estoy viendo lo que dice el versículo, y que debería dejar de escribir ahora mismo para no hacer el ridículo. Pero vuelve a mirarlo.

En su contexto, Pablo está hablando de tentaciones, en concreto de las tentaciones de hacer algo que no agrada a Dios. Usa a los israelitas como ejemplo de lo que no hay que hacer: ser idólatras (v. 7), actuar con inmoralidad (v. 8), tentar al Señor (v. 9) o murmurar contra Dios (v. 10). Como dice el versículo anterior (v. 12), ten cuidado de no caer en la tentación y meterte en problemas: “el que piensa estar firme, mire no caiga”. Aunque la palabra griega que se usa también puede significar pruebas, es notable que la mayoría de las traducciones prefieren usar la palabra “tentación”; el contexto determina qué significado se quiere dar.

Además, la gente suele olvidar el resto del versículo: “dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”. Si este versículo hablara de pruebas y crisis (como problemas de salud o la muerte de un ser querido), no tendría sentido decir que Dios nos daría la salida de, por ejemplo, una enfermedad incurable como el cáncer. ¿Estaría mintiendo Él, entonces, si no nos diera una salida de semejante prueba? Dios nos libre de que alguien llegue a pensar así. Eso no es lo que enseña ese versículo.

¿Y qué de Job y de Pablo?

Por si fuera poco, si entendemos que este versículo significa que Dios no nos daría nada que no pudiéramos manejar, ¿qué hacemos con la historia de Job? Era un hombre justo, amado por Dios, y aun así se le permitió a Satanás herirlo gravemente y causarle muchas pruebas, probablemente más de las que la mayoría de nosotros podríamos soportar. Y también, ¿qué hacemos con el recuerdo de Pablo sobre sus pruebas en 2 Corintios 1:8? “Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fue hecha en Asia; que sobremanera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas de tal manera que estuviésemos en duda de la vida”. Incluso Pablo fue probado más allá de lo que podía soportar. ¿Y no fue Cristo probado más allá de lo que podía soportar? Piénsalo.

La verdad informada es que Dios ciertamente SÍ permitirá pruebas en nuestra vida que están más allá de nuestra capacidad de soportar… ¡por nuestra cuenta! Verás, Dios permite ciertas pruebas y tribulaciones en nuestra vida para que dependamos de Él para nuestra fortaleza, y no de nuestro débil yo. Él nos hace débiles para poder hacernos fuertes. Cuando ya no podemos más, Dios quiere que clamemos a Él para que nos salve y nos dé fuerzas. Pablo nos lo aclara en el versículo 9: “para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que levanta los muertos”.

Habla la verdad en amor

Así que la próxima vez que quieras consolar a alguien diciéndole “no te preocupes, Dios no te dará más de lo que puedas soportar”, ¡no lo hagas! Esas palabras pueden dañar la manera en que esa persona ve a Dios cuando sienta y se dé cuenta de que realmente no puede soportar sus pruebas. En cambio, después de orar por ella, dile algo como: “No te preocupes, Dios tiene el control de todo, y Su Palabra dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Tú lo amas y confías en Él, así que pídele y confía en que Él te dará fuerzas, aunque lo que estás pasando no te sea quitado. Jesús conoce nuestros dolores y luchas, pero promete que siempre está con nosotros… en medio de todo. Encuentra tu gozo en saber que conoces a Dios y que Él te conoce. Ora a Él y búscalo como nunca antes, y Él te dará fuerzas y un gozo inquebrantable en medio de todo esto. Seguiré orando por ti”.

Que Dios te bendiga.