¿Cuál es la mejor traducción de la Biblia para leer? ¿Qué traducción profundizará de verdad tu comprensión de la Palabra de Dios y, por lo tanto, te llevará a una relación más cercana con el Señor? Con tantas versiones disponibles, comprar una Biblia puede ser una tarea abrumadora, especialmente si eres un creyente nuevo. Esta guía práctica te ayudará a tomar la decisión al comprar tu ejemplar del libro más importante e influyente de la historia de la humanidad.
Métodos de traducción
Hay tres filosofías y métodos básicos de traducción que los eruditos pueden adoptar al traducir la Biblia:
- Equivalencia formal (también llamada “palabra por palabra”): este método ofrece las traducciones más cercanas a la redacción real y original de los manuscritos hebreos, arameos y griegos de que disponemos hoy. Las traducciones “palabra por palabra” son las más confiables para estudiar la Biblia con seriedad. A veces su enfoque hace que el lenguaje resulte rígido y pesado, pero aun así deberían ser comprensibles para la mayoría de los lectores de habla inglesa. Dos excelentes traducciones “palabra por palabra” en inglés son la NASB y la ESV.
- Equivalencia dinámica (también llamada “pensamiento por pensamiento”): este método busca que el idioma original sea fácil de entender pensamiento por pensamiento, y opta por modificar algunas palabras o frases de tal manera que el lector promedio pueda comprenderlas, manteniendo la idea principal del autor. Estas traducciones a veces están influenciadas por la teología de los traductores. Dos buenas traducciones “pensamiento por pensamiento” en inglés son la NIV y la HCSB; la HCSB se ubica en algún punto entre las traducciones “palabra por palabra” y las de “pensamiento por pensamiento”, lo que la convierte en un excelente punto medio.
- Paráfrasis (explicar con otras palabras): este método no produce una verdadera traducción en sentido estricto, ya que simplemente toma una traducción ya existente y la explica reformulando y parafraseando los pasajes. Las paráfrasis son las “traducciones” menos confiables, sobre todo si las “traduce” una sola persona (como la Biblia The Message). Están profundamente influenciadas por la teología y los prejuicios de sus autores, a veces hasta el punto de oscurecer la Palabra de Dios. Algunas paráfrasis en inglés son: la Biblia The Message, la NLT (New Living Translation), la NIrV (New International Reader’s Version), la GNT (Good News Translation/Bible), la CEV (Contemporary English Version) y la TLB (The Living Bible). Recomendamos no usar estas “traducciones”… nunca. Si necesitas que te expliquen algunos versículos, es mejor buscar buenos comentarios de eruditos teológicamente sólidos en lugar de usar una paráfrasis.

Nuestras recomendaciones
Según muchos, cada tipo de traducción tiene sus ventajas y desventajas, pero nosotros sostenemos que mantenerse con traducciones que al menos se inclinen más hacia la equivalencia formal (palabra por palabra) es la mejor opción para el estudio personal y la lectura diaria de la Biblia. Lo creemos por varias razones, que nos parecen más que suficientes:
- Jesús le dijo a Satanás cuando estaba siendo tentado: “Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios”.
- Pablo nos dice en 2 Timoteo 3:16: “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”.
- La Biblia contiene advertencias para quienes añadan o quiten palabras de ella, en Apocalipsis 22:18 (aunque probablemente Juan dirigió la advertencia al libro de Apocalipsis, el principio se aplica igualmente a toda la Biblia) y en Proverbios 30:5-6.
Cuando optas por una traducción que se aparta demasiado del idioma original (ya sea añadiendo o quitando palabras, a menos que lo respalde una erudición confiable), te estás perdiendo “toda palabra que sale de la boca de Dios”. Y cuando eliges una paráfrasis, das entrada a las palabras y la teología de alguien que no es Dios mismo; esto puede ser peligroso para tu salud espiritual, por no hablar de la de quienes estás guiando. Solo las palabras de Dios (inspiradas por el Espíritu) pueden y deben estar en tu Biblia, no las de otra persona.
Claro, algunos dirán que leer una paráfrasis es parecido a leer un comentario. Pero la diferencia es que, cuando lees un comentario, sabes que estás leyendo un comentario y necesitas tener un discernimiento especial; cuando lees una paráfrasis, sigue teniendo el formato de una Biblia, lo que hace más difícil discernir los errores del autor, ya que está escrita como si fuera una “traducción” de la Palabra de Dios.
Por lo tanto, recomendamos a todos que se queden con una, o dos (o todas) de las traducciones siguientes (están ordenadas por preferencia):
- NASB (New American Standard Bible)
- ESV (English Standard Version)
- HCSB (Holman Christian Standard Bible)
- NIV 1984 (New International Version)
¿Qué tienen de malo las NIV más recientes?
La NIV es la traducción de la Biblia más vendida hasta la fecha, y destronó a la gran Biblia King James (sin juego de palabras con lo de “King” [rey]). Ha formado parte del evangelicalismo por más de 30 años y sin duda ha dejado su huella. Sin embargo, las versiones más recientes, como la actualización de 2011, tienen algunos cambios que deben tenerse en cuenta al elegir una Biblia.
El comité de traducción de la NIV 2011 permitió que nuestra cultura influyera en su traducción del texto bíblico. El comité decidió cambiar muchos pronombres con género específico por otros de género neutro, con lo cual a veces oscurece el significado del texto (por ejemplo, cambiar “he/him” [él] por “they/them” [ellos]). Además, la nueva NIV incluye traducciones que promueven el igualitarismo; la estructura de autoridad entre hombres y mujeres establecida por Dios queda desdibujada.
Por lo tanto, si te has empeñado en usar la NIV (quizá porque es la que usa tu pastor), te recomendamos conseguir una NIV 1984 y no las versiones más recientes. Pero aun así preferimos las traducciones “palabra por palabra” de la NASB y la ESV.
¿Y la KJV (King James Version)?
Aunque la KJV ha tenido una historia larga y fructífera, sin duda está desactualizada. Además de la evidente brecha lingüística que la hace difícil de entender, la versión King James de la Biblia se basó en los manuscritos disponibles en el siglo XVII (el Textus Receptus), que eran limitados. Desde entonces, los arqueólogos han encontrado muchos más manuscritos, y solo nuestras versiones más recientes lo reflejan; cuantos más manuscritos hay, más precisas se vuelven las traducciones.
¿Puede una persona ser salva leyendo la KJV? ¡Claro que sí, por supuesto! ¡Muchos lo han sido a lo largo de los siglos! Pero abogamos por reemplazar esta gran traducción y optar por las versiones más nuevas y actualizadas disponibles hoy, aunque solo sea para tener una traducción comprensible. El lenguaje arcaico de la KJV hace que sea difícil, especialmente para los creyentes nuevos, entender a fondo muchos versículos. Sí, el texto de la versión King James tiene frases bellamente traducidas que vale la pena memorizar, pero muchas de nuestras traducciones más recientes (por ejemplo, la ESV) también muestran un maravilloso dominio del idioma inglés.
La descendiente de la King James, la New King James, cae en el mismo problema que la KJV: la NKJV se basa en los mismos manuscritos que la King James, ya que es simplemente una actualización del lenguaje de la King James, y no una traducción completamente nueva derivada de los manuscritos que hoy tenemos disponibles. Por lo tanto, también te sugerimos que no compres una Biblia New King James Version y que, en su lugar, elijas una de las traducciones mencionadas anteriormente.
¿Y las traducciones al español?
La traducción al español más popular es la Reina-Valera 1960, pero esta traducción se basa esencialmente en los mismos manuscritos en que se basó la versión King James, ya que la Reina-Valera original apareció años antes incluso que la KJV. Esto presenta, entonces, algunos problemas:
- La Reina-Valera no refleja la erudición bíblica actual (excluye los manuscritos más recientes disponibles)
- Incluso las Reina-Valera revisadas más recientes (1960, 1977, 1995, 2015) siguen basándose en los manuscritos de la King James
- La RV1960 usa un español arcaico y anticuado, lo que hace difícil entender muchos pasajes
Recomendamos usar La Biblia de las Américas (LBLA), que es prima de la NASB en inglés y es publicada por la misma editorial que la NASB, la Fundación Lockman. Una traducción “pensamiento por pensamiento” adecuada es la Nueva Versión Internacional (NVI), prima de la NIV en inglés.
¿Y las Biblias para regalar?
Si quieres comprarle una Biblia a un creyente nuevo, te recomendamos regalarle una Biblia ESV, ya que esta versión es una de las traducciones más actualizadas y comprensibles disponibles. Si una ESV no es una opción, entonces una HCSB también es muy buena. Estas dos traducciones ofrecen a los lectores un lenguaje fácil de leer sin comprometer demasiado el idioma original.
Al final…
Elegir una Biblia es un asunto muy personal, y es una de las decisiones más importantes que tomarás en cuanto a hacerte cristiano y crecer en tu fe. Muchas personas dicen que simplemente elijas una Biblia que vayas a leer, pero de nada sirve leer una traducción de la Biblia que no transmita la totalidad de las palabras de Dios. Necesitamos elegir una buena traducción de la Biblia que vayamos a leer; y parece que hoy en día hay más opciones cuestionables que confiables.
Quédate con traducciones “palabra por palabra” siempre que sea posible, y usa comentarios de buena reputación que te ayuden con los pasajes y versículos difíciles. Este método te ayudará mucho en tu caminar con el Señor, porque toda palabra que sale de Él es importante y debe sernos transmitida.
Que Dios te bendiga mientras estudias Su santa Palabra.








