En nuestro artículo «La Santa Biblia: por qué es la Palabra de Dios», analizamos las evidencias internas y externas que respaldan la afirmación de que la Biblia es la Palabra de Dios. Pero ¿cómo logró Dios hacernos llegar Su Palabra escrita por medio de hombres pecadores? La verdad sobre cómo llegaron a escribirse las Escrituras es una doctrina esencial que todo cristiano debería conocer y saber explicar a otros; después de todo, basamos toda nuestra vida en la Biblia. Esta doctrina se llama la doctrina de la inspiración; y aquí presento resúmenes de las diversas teorías de la inspiración, a la vez que afirmo la visión correcta y ortodoxa: la teoría de la inspiración verbal plenaria.

Dónde encontrar las respuestas

Como los cristianos sostenemos que la Biblia es la Palabra de Dios (y ya lo establecimos en «La Santa Biblia: por qué es la Palabra de Dios»), no es necesario buscar fuera de la Biblia para descubrir cómo nos dio Dios Su Palabra escrita. La Biblia nos dice cómo lo hizo; y es solo en la Biblia donde debemos buscar la respuesta a la pregunta de cómo nos dio Dios las Escrituras. Buscar la respuesta a esta pregunta en otra parte sería inútil, y posiblemente peligroso para la salud espiritual. Por lo tanto, nos centraremos en los datos bíblicos sobre este asunto tan importante al comparar las diversas teorías de la inspiración.

Por medio de Su Espíritu

Hay dos versículos clave que nos dicen cómo el Dios del universo, Yahveh, hizo que Su Palabra (la Biblia) nos fuera transmitida por medio de hombres; dos textos que tratan de lo que se conoce como la inspiración de la Biblia. El primero es 2 Pedro 1:20-21, que dice: «…ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación; Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo». Por supuesto, Pedro hablaba del Antiguo Testamento, pero más adelante veremos que también el Nuevo Testamento se escribió de esta manera.

El segundo versículo que respalda la inspiración de la Biblia de Dios a los hombres es 2 Timoteo 3:16, que dice: «Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra». Aquí Pablo afirma que toda la Escritura, es decir, la Biblia entera, es inspirada por Dios (literalmente, «exhalada por Dios», es decir, soplada como al hablar; espirada).

Pero ¿por qué se considera que el Nuevo Testamento también es la Palabra de Dios, inspirada por Su Espíritu Santo de la misma manera que el Antiguo Testamento? Pues bien, aunque Pablo y Pedro decían que el Antiguo Testamento había sido inspirado por el Espíritu Santo de Dios, ellos (y la Iglesia) consideraban los escritos del otro como Escritura (2 Pedro 3:15-16). Además, Jesús les dijo a los apóstoles en Juan 14:25-26 que el Espíritu Santo les iba a recordar Sus palabras, para que ellos las pusieran por escrito para nosotros. Así que el Nuevo Testamento también es la Palabra de Dios.

Teorías de la inspiración

  • La teoría verbal plenaria

La visión ortodoxa (y correcta) de la inspiración de la Biblia se llama la teoría verbal plenaria. Esta visión explica que el Espíritu de Dios guio a los hombres en la elección de las palabras usadas en los escritos originales, y que toda la Biblia está inspirada de esta manera. Según los versículos citados arriba, esta teoría es lo que la Biblia enseña acerca de su propia inspiración. Esta inspiración se refiere a los manuscritos originales, que según coinciden los eruditos se han podido reconstruir con una exactitud no menor al 98 %. Pronto publicaremos un artículo que explica cómo se lleva a cabo esta tarea, llamada crítica textual.

Aunque hay un elemento humano en los escritos (como las características personales de los escritores, su estilo, su vocabulario, los sentimientos que expresan, sus opiniones, sus oraciones e incluso sus temores), la inspiración sostiene que aun así Dios dirigió a los autores de modo que todas las palabras que usaron fueran igualmente inspiradas por Dios, y fueran las que Dios quería que tuviéramos para conocerlo a Él y Su plan de salvación.

  • La teoría mecánica o del dictado

Otra teoría popular, la teoría mecánica o del dictado, sostiene que Dios dictó directamente toda la Biblia… palabra por palabra. En otras palabras, los hombres que escribieron los manuscritos solo actuaron como transcriptores o taquígrafos de Dios; no tuvieron más remedio que escribir exactamente lo que Dios les dictaba, sin ninguna otra influencia, incluidas sus propias experiencias, sus estilos de escritura, etc. Pero esta teoría plantea algunos problemas…

Aunque es cierto que hay partes de la Biblia que fueron dictadas (como los Diez Mandamientos), en esos casos siempre se menciona explícitamente. Sin embargo, el resto de la Biblia muestra claramente que tiene al menos algunos elementos humanos (mencionados arriba en la teoría verbal plenaria). Si la Biblia hubiera sido dictada por completo, probablemente sonaría igual en cuanto a estilo y vocabulario. Además, las experiencias de los escritores (como sus oraciones sentidas y sus temores) perderían su significado. Piénsalo.

  • La teoría conceptual

La tercera teoría de la inspiración se conoce como la teoría conceptual. Esta visión sostiene que Dios, en lugar de inspirar las palabras de la Biblia, solo inspiró los conceptos que quería que entendiéramos. Por ejemplo, un escritor bíblico, quizás Pablo, cuando escribió el capítulo del «amor» en 1 Corintios 13, solo habría recibido de Dios el concepto del amor, y no las palabras específicas «La caridad es sufrida, es benigna», etc. Pero, una vez más, esta teoría tiene ciertos problemas…

Según esta teoría, puede que los autores humanos solo hayan entendido parcialmente los conceptos que Dios les revelaba; en consecuencia, podrían haber cometido errores en el camino, dejándonos a todos en un aprieto. Esta teoría debilita la autoridad de las Escrituras. Hay que sostener que cada palabra de Dios es inspirada, y no solo conceptos vagos e incompletos.

  • La teoría de la inspiración parcial

La cuarta teoría de la inspiración se llama la teoría de la inspiración parcial. Esta visión sostiene que solo ciertas partes de la Biblia (es decir, las porciones que tratan de la verdad divina) son inspiradas, mientras que otras partes (como las afirmaciones históricas, geográficas o científicas) no lo son. Otros incluso creen que hay distintos niveles de inspiración entre los diversos pasajes de las Escrituras; en otras palabras, que algunas partes son más inspiradas que otras. Pero, por supuesto, esta visión tiene problemas…

El problema con esta visión es que convierte al lector en el juez supremo de qué partes de la Biblia son inspiradas y cuáles no. Por lo tanto, si a alguien no le gusta cierta parte de la Biblia, básicamente podría decir: «Bueno, yo creo que esta parte es inspirada, pero aquella no». Con esta visión, ¿quién puede decir quién tiene la razón?

  • La teoría neoortodoxa

La quinta teoría de la inspiración se conoce como la teoría neoortodoxa, pero no tiene nada de ortodoxa. ¡Esta visión sostiene que hay errores en la Biblia! Afirma que no se puede tomar toda la Biblia como literalmente verdadera. También dice que Dios simplemente usa las Escrituras para comunicarnos la verdad; de nuevo, esto convierte a la Biblia en un mero canal de revelación divina, en lugar de una revelación explícita y sobrenatural de Dios mismo.

El problema con esta visión es que hace que la Biblia sea verdadera solo en la medida en que se comprende; la verdad la descubre cada lector individualmente. A uno le toca «averiguar» a ciegas qué es literalmente verdadero en la Biblia, una tarea que sin duda sería arbitraria. Otro problema, una vez más, es que esta visión convierte al lector en el juez supremo de lo que es verdadero en la Biblia. Sin embargo, debemos tomar toda la Biblia como verdadera en todo lo que afirma.

  • La teoría naturalista

La última teoría de la inspiración que veremos aquí se llama la teoría naturalista de la inspiración. Esta es la más extrema de las visiones sobre la inspiración bíblica. Sostiene que la Biblia es como cualquier otra obra literaria, como cualquier otro libro del mundo. Aunque Dios quizás les haya dado cierta percepción divina a algunos de sus autores, sigue siendo una obra humana.

Esta visión tiene muchos problemas, pero uno de ellos es que deja sin explicación todos los asombrosos detalles históricamente exactos que se encuentran en la Biblia, desde los detalles arqueológicos hasta los espirituales. Recuerda que la Biblia fue escrita por hombres que muchas veces fueron testigos oculares de los acontecimientos asombrosos, sobrenaturales e imponentes que Dios realizó a lo largo de la historia humana, acontecimientos que realmente ocurrieron.

Reflexiones finales

La Biblia sigue siendo el libro más vendido del mundo hoy en día. Su capacidad de transformar vidas se debe a que es la Palabra de Dios, y cada palabra es importante. Sí, Dios usó a hombres para poner por escrito Sus palabras, pero no sin guiarlos e inspirarlos por medio de Su Espíritu Santo. Cuando leas la Biblia, ten presente y asimila que estás, de hecho, leyendo las mismísimas palabras de Dios para ti… para toda la humanidad.

Es importante tener este fundamento bíblico sobre la Palabra de Dios, porque tu visión de las Escrituras determinará cómo ves y sigues a Dios y Sus enseñanzas, incluso las enseñanzas de Jesús. Recuerda que Jesús tenía en altísima estima las Escrituras, y ni una sola vez socavó su autoridad en la vida de los creyentes. Muchas veces las personas tienden a considerar las palabras de Jesús más importantes que el resto de las Escrituras, pero la doctrina de la inspiración afirma que toda la Biblia es importante y es de verdad la Palabra del Dios vivo.

Que seas bendecido por la Palabra de verdad de Dios: la Biblia. Ahora ve y léela, y deja que Dios te transforme.

* La mayor parte de la información presentada en este artículo se tomó del libro de Lewis Sperry Chaffer Major Bible Themes.