# Servir no siempre es adorar

> ¿Servir en la iglesia equivale siempre a adorar a Dios? Lo que enseñan las palabras bíblicas para servir y adorar, y por qué la adoración empieza en el corazón.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2018-04-01
- Tema: Adoración y oración
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/servir-no-siempre-es-adorar
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/service-does-not-always-equal-worship

Es común que se enseñe que, cuando servimos —especialmente en la iglesia—, estamos adorando a Dios. Y puede que sea cierto, pero ¿es *siempre* así? ¿Son servir y adorar una sola y misma cosa? ¿Y participar activamente en tu iglesia significa automáticamente que estás adorando al Señor? La respuesta es no y, aunque servir y adorar no se excluyen mutuamente, creer que estás adorando a Dios simplemente *porque* estás sirviendo en la iglesia es un error.

Ahora bien, antes de que te ofendas o te preocupes: no, esto no significa que no puedas adorar a Dios por medio del servicio ni que tu servicio no tenga sentido. Pero *sí* significa que la idea de que debes estar *siempre* sirviendo en la iglesia para adorar a Dios es incorrecta. Servir es una manera de expresar adoración, pero hay muchas formas de adorarlo en muchos lugares (Juan 4:24). Permíteme explicarlo...

## Servir más ≠ adorar más

Empecemos con un problema práctico que puede surgir de la idea de que, cuando servimos en la iglesia, automáticamente estamos adorando a Dios. Uno de los problemas que se derivan de esta enseñanza es que los asistentes comunes podrían entender que cuanto más sirves en la iglesia, más o mejor adoras a Dios. Seguramente puedes ver cómo esta idea puede ser aprovechada por líderes interesados que simplemente quieren usar a las personas para lograr sus objetivos, y seguramente puedes ver los problemas que pueden surgir de estas situaciones.

Por ejemplo, cuando las personas creen que están adorando a Dios simplemente por el hecho de servir en la iglesia, harán casi cualquier cosa por agradar al Señor que aman, lo cual es bueno. Estarán listas para inscribirse en el próximo programa o actividad. Pero cuando su servicio en la iglesia cambia, ya no se necesita o ya no es posible, pueden tomarlo como un obstáculo para su adoración a Dios, a quien, según suponen, ya no pueden adorar, sobre todo si servir en la iglesia era *la* manera en que les gustaba adorar a Dios. Como ya no pueden servir, ya no pueden adorar; eso es lo que piensan. Por lo tanto, **debe mantenerse una distinción entre adorar y servir.**

## ¿Y si no puedes servir?

Equiparar el servicio con la adoración puede generar algunos dilemas no previstos. Supón que quedas físicamente incapacitado para servir activamente en la iglesia, quizás porque tuviste un accidente o te enfermaste gravemente. O supón que un familiar tuyo se convirtió a Cristo estando sano y luego, de repente, quedó con una discapacidad mental a causa de un accidente. O supón que estás pasando por la pobreza y necesitas, por un tiempo, que otros te sirvan a ti.

¿Significarían estas circunstancias que tú (u otros en situaciones similares) *no* estarías adorando a Dios, ya que servir en la iglesia sería difícil, limitado o incluso imposible? Claro que no. **Aunque servir en la iglesia es una forma de adorar a Dios, no es la única.** También podemos adorar a Dios entregándole nuestra vida, evangelizando, orando, leyendo la Biblia, cantando, danzando, dándole gracias e incluso pensando en Él, y todo esto puede hacerse fuera de la iglesia. Sin embargo, no entiendas con esto que ir a la iglesia no es importante; es de suma importancia en la vida del cristiano (Hebreos 10:25).

## Servir vs. adorar

Ahora bien, estas son razones bíblicas por las que equiparar sin más el servicio con la adoración no es sabio, ni del todo correcto.

1.) En Romanos 12:1-2 (el pasaje de referencia sobre el servicio y la adoración), la palabra griega que se traduce como "adoración" proviene del verbo *latreuo*, que significa "servir, ministrar, ya sea a los dioses o a los hombres, y se usaba tanto para esclavos como para hombres libres; en el N.T., rendir servicio u homenaje religioso, adorar". Sin embargo, esa palabra se traduce más a menudo como "servicio" que como "adoración" en el N.T., y sería una de las palabras que usaríamos para describir los servicios que cada uno realiza en su iglesia.

De hecho, *latreuo* es la palabra que se usa en Hebreos para describir los servicios que los sacerdotes realizaban en el templo. **Servir es una acción que haces *para* alguien**. Pero —y este es mi punto principal— **es posible servir a alguien sin adorarlo** (Mateo 15:8). Piensa en la última vez que le ministraste (o le serviste) a alguien: ¿lo estabas adorando? La respuesta debería ser "no". Por lo tanto, se requiere una actitud y un corazón distintos al servir a Dios, aun cuando se sirva en la iglesia.

2.) Pero ahora veamos qué significa en el N.T. la palabra que se traduce como "adorar". La palabra en griego es *proskyneo*, que significa "besar la mano de alguien, rendirle homenaje o postrarse ante alguien como símbolo de profunda reverencia y respeto". De inmediato vemos una diferencia entre servir y adorar, con solo mirar las definiciones. Uno solo besa la mano de la realeza, o se postra ante ella... es decir, ante Dios, el Rey del trono más alto. La palabra inglesa "worship" (adoración) proviene de la palabra del inglés antiguo *weorthscipe* (worth-ship, "dignidad"), que básicamente significa "atribuir valor y dignidad a alguien o algo; honra que se da a alguien en reconocimiento de su mérito".

**Cuando adoramos a Dios, debemos reconocer Su dignidad** (Apocalipsis 4:8-11), y hacérselo saber por medio de la actitud de nuestro corazón y de nuestro servicio a Él y a los demás. **La adoración implica la acción de *reconocer* el valor de alguien** y, como resultado, servirle. Observa cómo Jesús le dijo a Satanás: "Al Señor tu Dios *adorarás* y a él solo *servirás*". Jesús usó ambas palabras en la misma oración. Sus palabras implican que Dios no solo quiere que las personas le sirvan, sino también que lo adoren; quizás esto muestre que ambas cosas son distintas, aunque relacionadas.

## Entonces, ¿a qué quieres llegar?

A esto quiero llegar: **sirve al Señor... pero también adóralo. Adorar a Dios es un asunto del corazón** (Deuteronomio 6:5; Salmos 86:12). El hecho de que estemos sirviendo en nuestras iglesias *no* significa, en sí mismo y automáticamente, que estemos adorando a Dios. Un domingo típico puede estar lleno de personas que sirven en todas las áreas, desde el cuidado de los niños hasta la banda de alabanza, y aun así puede que ni una sola alma en la iglesia esté adorando activamente a Dios; que ni una sola persona le esté atribuyendo dignidad a Dios ni alabándolo por quién es y por lo que ha hecho en su vida; y que ni una sola persona esté pensando en su Salvador, sino que todos estén absortos en la tarea del momento y en su servicio rutinario en la iglesia.

Como dije antes, **es posible servir a alguien sin adorarlo, pero es difícil adorar a alguien (por ejemplo, a Dios) sin desear servirle de alguna manera**; así que no "pongamos la carreta delante de los bueyes", por decirlo así. Primero, ten un corazón arrepentido, agradecido, lleno de oración, de alabanza y de adoración hacia Dios... y luego deja que tu servicio fluya de la actitud ya establecida en tu corazón y en tu mente. Primero debes tener una actitud de adoración para que tu servicio sea aceptable. Por lo tanto, si tu servicio te parece apagado, examina tu corazón.

Cuando adoremos, estas palabras de 1 Crónicas 16:23-31 nos pueden ayudar:

**"**Cantad a Jehová, toda la tierra, anunciad de día en día su salud. Cantad entre las gentes su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno de ser grandemente loado, y de ser temido sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de los pueblos son nada: mas Jehová hizo los cielos. Poderío y hermosura delante de él; fortaleza y alegría en su morada. Atribuid a Jehová, oh familias de los pueblos, atribuid a Jehová gloria y potencia. Tributad a Jehová la gloria debida a su nombre: traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad. Temed en su presencia, toda la tierra: el mundo será aún establecido, para que no se conmueva. Alégrense los cielos, y gócese la tierra, y digan en las naciones: 'Reina Jehová'."

Que tu adoración y tu servicio a nuestro Señor y Salvador sean siempre verdaderos.