# Qué buscar en una canción de adoración (parte 1)

> ¿Qué hace que una canción sea apropiada para adorar a Dios en la iglesia? Descubre tres criterios bíblicos, tomados de los Salmos, para elegir lo que cantas.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2022-01-01
- Tema: Adoración y oración
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/que-buscar-en-una-cancion-de-adoracion-parte-1
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/what-to-look-for-in-a-worship-song-part-1

Adorar a Dios es un honor y un privilegio. Adorar a Dios por medio de la música es un regalo, porque ¿a quién no le gusta la música? Disfrutar de la música, e incluso crearla, es tan importante a lo largo de nuestra vida que psicólogos y científicos han realizado innumerables estudios para averiguar los efectos que distintos tipos de música tienen en los seres humanos, e incluso en los animales y las plantas. Muchos de estos estudios han concluido que la música es una parte esencial de nuestra vida, y que ciertos tipos de música son mejores para nosotros que otros.

Como músico bastante versátil, con más de 20 años de experiencia, y como líder de adoración durante seis años, la música sin duda ha sido una parte importante de mi vida; y estar casado con otra música aumenta aún más su importancia, sobre todo cuando mi esposa y yo tocamos juntos para Dios. Creo que la música es un regalo *de* Dios para usarse *para* Dios, y que a Él *sí* le importa qué música escuchamos; así que **a Él definitivamente le importa la música que usamos en nuestros cultos para adorarlo.**

Por eso, en este artículo daré una lista de lo que creo que los cristianos debemos buscar en las canciones que usamos para adorar a nuestro Dios. Mis convicciones se basan, como siempre me esfuerzo por asegurarme, en los principios que encuentro en la Biblia, que citaré a lo largo del artículo para defender cuáles son los criterios correctos para considerar que una canción es una «canción de adoración». Que estos criterios te lleven a reflexionar sobre las canciones que cantas, tocas y usas en tu iglesia, especialmente si participas en el ministerio de música de tu iglesia.

## Canciones para escuchar frente a canciones para adorar

Sin embargo, antes de presentar los criterios para elegir canciones de adoración, necesito comunicar una presuposición mía. Creo que hay distintos *tipos* de música, pero también que **hay distintos *usos* para la música.** No toda la música es igual, ni debería serlo; y esa es la premisa de mi argumento. Hay canciones que son excelentes para escuchar, pero que no son necesariamente buenas para *adorar* al Dios Todopoderoso. Y sí, esto se aplica también a la música «cristiana». Si no logras ver esta distinción, el resto de este artículo te parecerá arbitrario.

Como maestro de música de primaria, sé una cosa: si pongo una canción de rock antes de despedir a mis alumnos, el siguiente maestro probablemente me va a odiar; ¡y si pongo una pieza clásica y tranquila antes de despedirlos, ese mismo maestro me va a amar! Por lo tanto, es fácil ver que **la música es poderosa y se hace con un propósito en mente.** Cierta música provoca ciertas emociones. Los compositores (yo incluido), lo admitan o no, normalmente tienen un propósito para su música; es decir, tienen algo que quieren que otros sepan, sientan o experimenten por medio de su música, quizás algo que ellos mismos sintieron o experimentaron en algún momento.

Por ejemplo, para preparar a sus hombres para la batalla, un general del ejército no pondría a un pianista a tocar «Für Elise» de Beethoven; ¡es una pieza de amor! Y para dormir a un bebé, una madre probablemente no pondría a todo volumen en su equipo de sonido la canción de heavy metal «Master of Puppets» de Metallica; ¡son más de 8 minutos de locura! Toda música que se ha compuesto tiene un propósito, o al menos lo tendrá para quienes la escuchan. **Por lo tanto, elegir la música que usamos para *adorar* a Dios requiere mucha atención a los detalles, sobre todo a la letra de la canción, pero también al estilo de la canción (hasta cierto punto).** Es difícil encontrar canciones de adoración que tengan *todas* las características que enumero a continuación, y eso está bien, pero se debe hacer todo lo posible por encontrar y usar en los cultos de adoración canciones que incluyan al menos uno de los tres puntos principales, especialmente los dos primeros.

## 1.) Las canciones de adoración deben cantarse a Dios

Esto debería ser obvio, pero he visto (y yo mismo he sido culpable de usar), en más de un culto de adoración, canciones que no dejan muy claro a quién se dirigen. A veces la letra bien podría usarse como una canción de amor para una pareja. Aunque esto no está del todo mal (porque sí amamos a Dios), se debería tener más cuidado de encontrar canciones que reverencien a Dios y usen Su nombre con frecuencia. **Las canciones que dicen Yahveh, Dios, Padre o Jesús deberían tener preferencia, para que el adorador pueda cantarle *a* Dios.**

Claro, que una canción no mencione ni se dirija específicamente a Dios no significa de plano que no pueda dedicársele a Dios (porque Dios conoce nuestro corazón), pero no hace falta decir que, cuando se usa Su nombre, la mente y el corazón serán obviamente más conscientes de la persona a quien se refieren las palabras, es decir, Dios. En los Salmos encontramos muchísimos casos en los que David le canta *a* Dios usando Su nombre, seguido de uno de Sus atributos. Algunos ejemplos son: Salmos 8:1; Salmos 18:1-2; Salmos 25:1-5; Salmos 31; Salmos 34; Salmos 36:5-10; Salmos 63:1-8; Salmos 65, etc.

Además, en Apocalipsis 4:8-11 encontramos a los seres vivientes y a los ancianos exaltando personalmente al Señor, dirigiendo sus alabanzas *a* Él con todo el corazón: «Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir... Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas». Adorar a Dios es algo muy personal; e incluso cuando se hace en congregación, son los corazones individuales los que le cantan a Dios, así que cantémosle de verdad *a* Él, el único digno. **La Biblia dice una y otra vez que Su *nombre* debe ser alabado y exaltado para siempre; así que usemos Su nombre cuando le cantamos a Dios... es lo más lógico.**

## 2.) Las canciones de adoración deben tratar acerca de Dios

Las canciones que usamos en los cultos de adoración no solo deben cantarse *a* Dios, sino que también, naturalmente, deben tratar *acerca de* Dios. Sin embargo, si somos honestos, hay muchas canciones en el repertorio de adoración actual que hablan más de *nosotros* que de *Dios*, y probablemente esa no es una buena práctica. Por supuesto, no hay ningún problema en usar en el culto canciones que hablen de que Dios nos ha salvado, redimido, regenerado y perdonado, etc., pero no a costa de dejar de cantar canciones acerca de Él. **Las canciones dirigidas *a* Dios y *acerca de* Dios deben ocupar el lugar central en nuestros cultos de adoración.**

Hay muchísimos salmos que usan adjetivos maravillosos para describir quién es Dios, y estos deberían servirnos de guía al elegir canciones de adoración. Sí, hay muchos salmos personales y centrados en el ser humano (porque David usó sus experiencias al escribir estas canciones), pero ¿sabías que la mayoría de los atributos y características de Dios se encuentran en los Salmos? Los Salmos están llenos de palabras que describen a nuestro Dios; de palabras *acerca de* Dios. Esta es una de las maneras en que llegamos a conocer más a Dios y a acercarnos más a Él; no desaprovechemos la oportunidad de hacerlo por medio de la música.

Algunos atributos y características de Dios que se encuentran en los Salmos son: Dios es nuestra salvación (Salmos 3:7-8, 17:7, 18:35, 25:5); Dios es nuestro Rey (Salmos 5:2, 10:16, 24:7-8); Dios es el Altísimo (Salmos 7:17, 9:2, 21:7); Dios es nuestro Juez (Salmos 7:8,11, 9:7-8, 16, 19-20); Dios es nuestro refugio (Salmos 7:1, 11:1, 16:1); Dios es omnisciente (Salmos 147:5); Dios es omnipresente (Salmos 139:7-12); Dios es omnipotente (Salmos 33:6); Dios es inmutable, es decir, nunca cambia (Salmos 90:2); Dios es santo (Salmos 99:9); Dios es clemente, justo y misericordioso (Salmos 103:8, 116:5, 129:4); entre muchos otros atributos que se encuentran en los Salmos y en el resto de las Escrituras. ¡Cantemos acerca de quién es Dios!

## 3.) Las canciones de adoración deben exhortar a otros a alabar a Dios

Entre las muchas cosas que la música puede hacer, una de ellas es mover o influir en las personas para que hagan algo, ya sea dormirse, ir a la guerra, llorar, bailar, cantar... o correr a toda velocidad en la autopista (la música techno y la música dance *no* son buenas para escuchar mientras manejas por la autopista). Pues bien, ¿por qué no usar la música para exhortar o animar a otros a adorar y alabar a nuestro Dios? Por supuesto, estas canciones deben usarse con sabiduría y en el momento adecuado. Para los creyentes debería ser fácil encontrar razones para adorar a Dios, pero no está de más recordarles primero a las personas quién es Dios y lo que ha hecho, para *luego* exhortarlas a alabarlo y adorarlo.

Por lo tanto, las canciones de exhortación quizás deberían usarse después de cantar algunas canciones *acerca de* Él, para preparar e inspirar a las personas a adorar y alabar profundamente y de todo corazón al Señor, a quien ahora conocen mejor gracias a las canciones anteriores. En otras palabras, **dales *primero* a las personas algunas razones por las que deberían querer cantarle a Dios y acerca de Dios (es decir, quién es Él y lo que ha hecho por ellas), ¡y luego anímalas a animar a otros a hacer lo mismo!** Muchas de las canciones que oímos hoy hacen un buen trabajo animando a las personas a adorar y alabar al Señor... ¡pero no les dicen por qué! Si miramos los Salmos, vemos que David *siempre* nos da una razón de por qué alaba a Dios, y de por qué nosotros debemos hacer lo mismo.

El Salmo 100 es un gran ejemplo de esto:

Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo. Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

Los Salmos 66, 113-118 (los salmos del «Hallel») y 145-150 también son grandes ejemplos de canciones escritas a Dios y acerca de Dios, pero que además animan y exhortan a otros creyentes (e incluso al mundo) a adorar y alabar al Dios Todopoderoso. ¿Las canciones que cantas en tu iglesia te hacen querer inspirar a otros a alabarlo en espíritu y en verdad?