# La verdad sobre el diezmo (parte 1): en el Antiguo Testamento

> ¿Están obligados los cristianos a diezmar? Antes de responder, descubre qué eran realmente los tres diezmos de Israel y por qué casi nunca se predica de ellos.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2023-01-01
- Tema: La iglesia
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/la-verdad-sobre-el-diezmo-parte-1
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/the-truth-of-the-tithe-part-1

Empecemos por aclarar de qué *no* trata esta serie de dos artículos. Esta serie no busca darles a los cristianos licencia para no dar nada. Tampoco busca convencer a los cristianos de dar menos o de ser tacaños con Dios. Y, por último, esta serie no busca excusar al corazón endurecido que se resiste a dar con abundancia y sacrificio. En este primer artículo presentaremos primero cómo debería ser un modelo bíblico de ofrendar para los cristianos del Nuevo Testamento hoy. Luego definiremos y explicaremos qué eran los diezmos y las ofrendas del A.T., y a la vez presentaremos los argumentos de por qué enseñar que los cristianos están *obligados* a diezmar de sus ingresos no da en el blanco en cuanto a usar bien la Palabra de verdad, y no es beneficioso para la Iglesia.

Así que, para empezar, queremos hacer algunas preguntas urgentes: ¿Es el diezmo un requisito para los cristianos del Nuevo Testamento, o era solo para los tiempos del Antiguo Testamento? Si no diezmas, ¿estás pecando delante de Dios? ¿Cómo sabes si estás dando lo suficiente? ¿Puedes «diezmar» otras cosas, como tu tiempo? ¿Qué es exactamente el diezmo, y es diferente de las ofrendas? ¿Deberían los pastores y los líderes laicos saber cuánto das? Estas preguntas, todas relacionadas con la mayordomía, y muchas más se responderán a continuación.

Esperamos que nuestro tratamiento largo y extenso de este tema te sea útil y edificante, y que te dé una mejor comprensión del asunto. Hay mucho que decir sobre el diezmo, pero en esta serie presentamos lo que creemos que es un buen fundamento para quienes quieran seguir aprendiendo sobre la mayordomía y el ofrendar en el contexto cristiano y bajo el Nuevo Pacto. Parte de la información presentada aquí se tomó del libro del Dr. David Croteau *"**Tithing After The Cross**."* Comenzamos a continuación con una pauta general de cómo debería ser nuestro ofrendar como cristianos hoy:

## El modelo bíblico para ofrendar

-   Ofrendar es una forma de adoración (ningún aspecto de la vida está fuera del alcance de Dios)
-   El ofrendar debe estar motivado por la gracia (no por las reglas)
-   El ofrendar debe estar motivado por la relación (por amor a Dios)
-   Da con un corazón alegre (no de mala gana ni para complacer a un pastor)
-   Da con constancia (ya sea cada semana o cada mes)
-   Da con intención (a los necesitados y a tu iglesia)
-   Da por amor (a Dios y a las personas)
-   Da con gratitud (por quién es Dios y por lo que ha hecho por ti)
-   Da para crecer espiritualmente (haciendo buenas obras y dando más)
-   Da para recibir la alabanza de Dios (para oír las palabras: «Bien, buen siervo y fiel»)
-   Da con generosidad (el que siembra escasamente, también segará escasamente; el que siembra en bendiciones, en bendiciones también segará)
-   Da en proporción (según hayas prosperado o según lo que se te haya dado; 1 Corintios 16:2 y Deuteronomio 16:17)
-   Da primero (antes de cubrir todos los demás gastos, no después, lo cual normalmente te deja con menos para dar)
-   Da con sacrificio (es decir, aquello que te cuesta algo conseguir, no de lo que te sobra)

Es una gran verdad que quienes han sido cautivados por la gracia suelen ser los dadores más generosos. Además, quienes dan con liberalidad suelen disfrutar de una relación más cercana con Dios que quienes son tacaños o mezquinos con Él. Una vez que te das cuenta de todo lo que Dios ha hecho por ti por medio de Cristo, se vuelve más fácil dar. Este ofrendar generoso y alegre es el que debería caracterizar a todo cristiano. **Se *espera* que los cristianos den para el ministerio del evangelio de la iglesia local, especialmente para quienes trabajan en la predicación y la enseñanza del evangelio**. Y seamos claros: este dar se refiere principalmente al dinero, no a tu tiempo ni a otros recursos.

Pero... ¿son los diezmos de nuestros ingresos, y las ofrendas, *obligatorios* para los cristianos del Nuevo Pacto hoy? ¡No dejes de [leer la parte 2](/es/articulos/la-verdad-sobre-el-diezmo-parte-2)!

## Definiciones

Antes de continuar con nuestro estudio, necesitamos definir qué queremos decir con diezmos y ofrendas. Diezmar *no* es sinónimo de ofrendar. Si llegáramos a la conclusión de que los cristianos no estamos obligados a diezmar, eso no significaría que no se espere que demos. Según la Biblia, un diezmo es el 10 % de algo (Números 18:21; Levítico 27:30, 32; Deuteronomio 14:22-27, 28-29). Pero ¿el diez por ciento de qué? En la ley de Moisés, **un diezmo consistía en dar el 10 % del aumento de las cosechas cultivadas en la tierra de Israel o del ganado que se alimentaba de la tierra de Israel**; siempre estaba ligado a la tierra de Israel y *no* se basaba en los ingresos de cada persona. Se diezmaba varias veces al año, y en realidad sumaba al menos el 20 % (hablaremos más de esto después).

**Según la Biblia, una ofrenda era básicamente sinónimo de «sacrificios» (como los sacrificios de animales), pero también incluía granos y vino**. En sentido estricto, *no* significa «dar por encima y más allá» de tu diezmo. Si bien es cierto que algunas ofrendas en el A.T. eran voluntarias (por ejemplo, la ofrenda de paz), otras sin duda eran obligatorias (por ejemplo, el holocausto para la expiación de los pecados). Había cinco tipos de ofrendas, todas en Levítico: el holocausto (Levítico 1:1-17; 6:8-18), la ofrenda de cereal (Levítico 2:1-16; 6:14-23), la ofrenda de paz (Levítico 3:1-17; 7:11-36), la ofrenda por el pecado (Levítico 4:1-5:13) y la ofrenda por la culpa (Levítico 5:14-6:7).

Algunas personas intentan equiparar los diezmos con las ofrendas, y en cierto sentido tienen razón (ya que ambos, en su mayoría, eran obligatorios), pero es útil mantenerlos separados porque cada uno cumplía propósitos muy distintos. Y si hubiera que elegir cuál de los dos era más importante, las ofrendas pesarían más que los diezmos, porque en el Antiguo Testamento las ofrendas tenían que ver con la expiación de los pecados, la acción de gracias y una relación más cercana con Dios; pero ambos eran importantes para Dios y beneficiosos para Su pueblo.

## En el Antiguo Testamento

Ahora pasaremos a construir el fundamento sobre el cual más adelante desarmaremos los diversos argumentos que se presentan a favor del diezmo usando el Antiguo y el Nuevo Testamento. Como dijimos antes, la cantidad real del diezmo para los israelitas equivalía a cerca del 20 % del aumento de sus cosechas o del ganado que se alimentaba de la tierra de Israel. La razón por la que este porcentaje era tan alto es que **había tres tipos de diezmos** que se les exigían cada año: el diezmo levítico (Números 18:21; Levítico 27:30-32), el diezmo de las fiestas (Deuteronomio 14:22-27) y el diezmo de caridad, que se exigía una vez cada tres años (Deuteronomio 14:28-29).

Por lo tanto, de entrada, es hipócrita saber (como deberían saberlo los pastores que enseñan) que los israelitas daban cerca del 20 % de su aumento, y luego decirles a miembros desprevenidos que dar el 9 % es pecado; según el estándar de los israelitas, todos estaríamos pecando en esta área (si fuera cierto que el diezmo se nos exige y que se basa en nuestros ingresos, lo cual trataremos más adelante). En otras palabras, si nos dicen que el 10 % es la cantidad mínima que se nos exige, pero el hecho es que los israelitas daban cerca del 20 %, ¡entonces incluso nuestros diezmos se quedan cortos! Y ¿sabías que...?

A veces los diezmos de los israelitas equivalían a más del 10 %, pero muchas veces a menos. En cuanto a la selección del ganado, Levítico 27:32 dice que *cada décimo animal* debía apartarse para el Señor. Esto significa que si un israelita tenía exactamente diez animales, apartaba uno, es decir, el 10 %. Pero si tenía veintidós animales, apartaba dos, es decir, el 9 %. ¡Y si tenía diecinueve animales, solo tenía que apartar uno, es decir, el 5 %! No era un sistema tan exacto. **Y lo mejor de todo: cada siete años no se exigían diezmos; era el llamado año sabático. ¿Por qué *eso* nunca se menciona en los sermones sobre el diezmo?**

## El diezmo levítico

**El diezmo levítico era un diezmo que Dios ordenó al pueblo de Israel para sostener a los levitas** (Números 18:21; Levítico 27:30-32). Los levitas no recibieron herencia en la tierra de Israel (Dios era su herencia), así que Dios los sustentó exigiendo al resto del pueblo israelita que diera sus diezmos para sostenerlos; y **los sacerdotes en realidad solo recibían la décima parte del diezmo del pueblo (es decir, el 1 %)**. ¡Eso significaría que a los pastores que creen equivocadamente que son una continuación del linaje sacerdotal levítico solo les corresponde el 1 % de nuestros diezmos! ¿Cómo crees que le iría a esa idea en la próxima reunión administrativa de tu iglesia?

El diezmo al que se refiere el famoso pasaje de Malaquías 3:6-12 es muy probablemente el diezmo levítico. ¡Este es el pasaje en el que retener los diezmos se equipara con robarle a Dios! Nadie quiere ser acusado de robarle a Dios (y los pastores lo saben), así que lo usan para «animar» a los cristianos a diezmar. El problema es que **estos versículos se escribieron para un tiempo y un pueblo específicos, no para los cristianos** del Nuevo Pacto. El «alfolí» era un lugar real donde se almacenaba el fruto de la tierra para usarlo después; así que **es incorrecto, y francamente deshonesto, decir que las iglesias locales son el nuevo alfolí.** No hay templo ni sacerdotes levitas (nosotros somos el templo del Espíritu Santo; nosotros somos sacerdotes).

Además, la frase «probadme ahora en esto» no es un llamado para que *nosotros* hoy pongamos a prueba a Dios. La frase podría significar probar a Dios *en el asunto del diezmo*, pero también puede interpretarse como probar a Dios *en la situación de aquel momento*, y no necesariamente en todas las épocas y en todo tiempo. Nosotros no somos los israelitas, no hay templo donde «almacenar» el fruto de la tierra, no damos granos ni ganado (damos dinero) y no estamos bajo el Antiguo Pacto que nos exige dar el 10 % de todo eso (porque, como ya aprendimos, **un diezmo *no* significa el 10 % de todos los ingresos**).

Además, ten cuidado con los maestros que predican que, si le das al Señor, recibirás el doble de lo que diste. Lo proclaman a partir del versículo que dice: «probadme ahora en esto... si no os abriré las ventanas de los cielos, *y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde*». Exhortan a sus congregaciones a dar con la promesa de que sus bendiciones se multiplicarán. Pero esas bendiciones eran específicas para Israel en un momento específico de la historia; y, para que lo sepas de una vez, las bendiciones no eran dinero.

## El diezmo de las fiestas

Otro diezmo que los israelitas estaban obligados a dar se llamaba el diezmo de las fiestas (Deuteronomio 14:23). **Este diezmo se usaba para reunir recursos para las tres fiestas principales del judaísmo, que normalmente se celebraban en Jerusalén**: la Pascua, la fiesta de los Tabernáculos y Pentecostés (o la fiesta de las Semanas). Para este diezmo se le exigían al pueblo cosechas y ganado cada año. Estas fiestas eran espléndidas, y se esperaba que todo judío las celebrara para recordar quién es Dios y lo que había hecho por ellos; estas fiestas eran para adorar al Dios vivo.

## El diezmo de caridad

El último diezmo que mencionan las Escrituras, y que se exigía a los israelitas, se llama el diezmo de caridad (Deuteronomio 14:28-29). **Este diezmo tenía el propósito de bendecir a los levitas, pero también a los pobres, a los extranjeros, a los huérfanos y a las viudas**. El diezmo de caridad se daba cada tres años, y el producto de la tierra se depositaba en medio de la ciudad para que cualquiera que lo necesitara lo tomara y pudiera sobrevivir. Quizás *este* diezmo sí sería bueno que las iglesias lo practicaran hoy. De todos modos, recuerda que los diezmos (y algunas ofrendas) no eran opcionales para los israelitas. Sin embargo...

## ¡Algunos israelitas no pagaban diezmos!

Sí, es verdad. Bajo la ley de Moisés, algunos israelitas no estaban obligados a dar la décima parte de nada. Por ejemplo, a veces los pastores se apresuran a mencionar que a Jesús nunca se le acusó de no diezmar, pero omiten que los carpinteros (como Jesús) estaban totalmente exentos del diezmo, aunque podían presentar ofrendas. **Los israelitas solo tenían que dar el diezmo si eran dueños de tierras que producían cosechas o si tenían animales; es decir, de una tierra que producía un aumento**.

Por lo tanto, los que tenían un oficio, como los pescadores, los artesanos, los carpinteros, los constructores, e incluso los sacerdotes levitas y los pobres, no estaban sujetos a dar diezmos... ¡ni siquiera de los ingresos que obtenían de su oficio o trabajo! Esto se sabe porque, en todas las listas de productos que se exigían para los diezmos, ninguna incluye las cosas que estos trabajadores hacían o vendían; y tampoco se menciona nunca tomar el 10 % de sus ingresos. Interesante, ¿verdad? Pero espera...

...¡hay MÁS en la parte 2: en el Nuevo Testamento!