# El vaso de agua fría: lo que realmente significa

> Mateo 10:42 suele usarse para animar a servir, pero dice algo más sorprendente: Dios recompensa a quienes cuidan de Sus "pequeñitos". Descubre qué significa.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2019-10-01
- Tema: Escrituras
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/el-vaso-de-agua-fria
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/the-cup-of-cold-water

Un versículo muy citado por pastores, evangelistas y misioneros cuando exhortan a las congregaciones a servir a los demás, ya sea económicamente o de otras maneras, es Mateo 10:42. Las explicaciones del versículo suelen ser más o menos así: "Dios dice que incluso dar un vaso de agua fría a alguien traerá bendiciones", y añaden: "así que sirvamos todos a los demás, aunque sea dándoles agua, y recibamos las muchas bendiciones del Señor".

No hay nada de malo en esta declaración, porque la Biblia sí enseña que "Más bienaventurada cosa es dar que recibir" (Hechos 20:35), y "haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande" (Lucas 6:35), y también "Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir" (Lucas 6:38). Estas son enseñanzas de Jesús mismo; debemos ser un pueblo generoso.

Pero nuestro versículo en cuestión dice algo bastante diferente, y muy interesante, que a menudo se minimiza o se pasa por alto por completo...

## El contexto

Antes de entrar en los detalles del versículo, debemos mirar el contexto en el que se encuentra. En Mateo 10, Jesús aparta a Sus doce discípulos y les da poder para echar fuera demonios y sanar toda clase de enfermedades entre la gente (Mateo 10:1). Fueron enviados "a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (v. 6), a proclamarles el evangelio y el reino que venía, y a sanar a las personas a medida que avanzaban.

Jesús les dijo a Sus discípulos que los enviaba como ovejas en medio de lobos (v. 16), y les advirtió que estuvieran siempre alerta. Les explicó que serían perseguidos, llevados ante los tribunales y azotados, todo por ser Sus seguidores (v. 17). Pero, si llegaban a angustiarse, el Espíritu Santo guiaría cada una de sus palabras en esos tiempos difíciles (vv. 19-20). Jesús luego les recordó que, puesto que Él, su Maestro, sería golpeado, ellos también lo serían (vv. 24-25).

Sin embargo, Jesús también animó a Sus discípulos a no temer: ¡el mandato que se da *con más frecuencia* en la Biblia! Les enseñó a no temer a los hombres, sino a temer a Dios; a perseverar hasta el fin y no negar Su nombre (vv. 26-33). Luego, después de describir la enemistad que Su nombre traería incluso dentro de las familias de los creyentes, hizo una afirmación casi paradójica: "El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará" (v. 39). Básicamente, les presentó el costo de seguirlo: sus vidas.

## Las recompensas

En Mateo 10:40 llegamos al párrafo donde se encuentra nuestro versículo en cuestión. El párrafo completo dice:

"El que os recibe a vosotros, a mí recibe; y el que a mí recibe, recibe al que me envió. El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá. Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa".

"Recibir" a alguien simplemente significa brindarle hospitalidad; pero en los tiempos de Jesús, brindar hospitalidad a maestros itinerantes (como los discípulos que viajaban en este caso) por lo general significaba que también aceptabas su mensaje. Jesús les reveló a Sus discípulos que cuando otros los recibieran y cuidaran de ellos (por ejemplo, dándoles un vaso de agua), sería como si esas personas aceptaran a Jesús mismo; y si lo recibían a Él, en esencia recibían a Dios (cf. Mateo 25:35-40).

Luego Jesús pasa a hablar de recompensas (muy probablemente de tipo espiritual) para quienes reciben a profetas y a justos. En el Antiguo Testamento, recibir a un profeta y brindarle hospitalidad era algo muy importante, y Dios bendecía a quienes cuidaban de Su pueblo. En 1 Reyes 17:8-16, una viuda fue bendecida por Dios con comida en abundancia porque primero le dio de comer al profeta Elías. En 2 Reyes 4:8-17, una mujer mayor fue bendecida por Dios con un hijo por ofrecerle al profeta Eliseo un lugar donde quedarse.

## Los "pequeñitos"

¡En Mateo 10:42, Jesús dice algo que debería llevarnos a todos a alabarlo por Su bondad y Su provisión! Jesús dice: "Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa". Pero ¿quiénes son estos "pequeñitos"? Bueno, al parecer los "pequeñitos" son los discípulos de Cristo. Aunque en otra ocasión Jesús usó a un niño pequeño como ejemplo, estaba hablando de Sus discípulos, es decir, de quienes creían en Él.

¿Cómo lo sabemos? Pues bien, miremos el pasaje paralelo de este hecho, que se encuentra en Marcos 9:41: "Y cualquiera que *os* \[a un discípulo\] diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois *de Cristo* \[un discípulo\], de cierto os digo que no perderá su recompensa". Por lo tanto, Mateo 10:42, reformulado con la misma construcción que se encuentra en los versículos 40 y 41 del mismo capítulo, diría:

"El que os recibe a vosotros, a mí recibe; y el que a mí recibe, recibe al que me envió. El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá. *Y cualquiera que recibe a un discípulo en nombre de discípulo \[o \"porque es discípulo\"\], y aun le da un vaso de agua fría, no perderá su recompensa".*

**Lo que Jesús está diciendo es que si las personas (es de suponer que tanto creyentes como incrédulos) nos reciben y son hospitalarias con nosotros, Sus discípulos, *porque* somos discípulos de Cristo, esas personas serán bendecidas por Dios. ¡Jesús está afirmando que cuando las personas cuidan de nosotros porque somos cristianos (aunque sea dándonos un vaso de agua), Dios cuidará de ellas por haber cuidado de uno de Sus hijos! ¿¡No es maravilloso!?**

## Reflexión

¡Estos versículos son una maravillosa seguridad de que Dios cuida de nosotros por medio de la hospitalidad y la generosidad de otros, y que incluso los bendice por hacerlo! Nuestro Dios es un Dios infinitamente bueno que cuida de los incrédulos, pero que tiene un lugar especial en Su corazón para aquellos a quienes llama Sus hijos. No es cierto el dicho popular de que "todos somos hijos de Dios", porque Dios definitivamente provee una gracia más abundante a quienes *son* de verdad Sus hijos por medio de Cristo, y estos versículos lo demuestran.

Conocer las implicaciones de este versículo nos da la valentía para decirles a otros: "Si me ayudas, si eres hospitalario conmigo y si cuidas de mí, porque sabes que soy seguidor de Cristo, la Biblia dice que Dios te bendecirá y te recompensará". Aunque decirlo pueda sonar algo arrogante, eso es lo que este pasaje nos enseña. **Dios bendice a quienes bendicen a Sus hijos; y sí, cuando bendecimos a otros creyentes, nosotros también seremos bendecidos y recompensados.**

Somos llamados Sus hijos, Sus "pequeñitos", y cuando aprendemos a confiar en Él para nuestra provisión, aun a través de otras personas, veremos lo bueno que Él realmente es con nosotros. Podremos decir con aún más pasión y gratitud: "Eres bueno todo el tiempo, y todo el tiempo eres bueno conmigo, Señor. ¡Bendito seas, porque eres Señor sobre todo y me sostienes en Tu tierno amor y cuidado! ¡Gracias por llamarme Tu hijo, Tu pequeñito, por medio de Cristo! Confío en Ti; que otros también confíen en Ti y sean inmensamente bendecidos por Ti, Padre. Amén".