# Dones espirituales: preguntas importantes (parte 2)

> ¿Son confiables los tests de dones espirituales? ¿Cómo distinguir un talento de un don? ¿Puede Dios quitarte un don? Respuestas bíblicas a preguntas clave.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2020-04-01
- Tema: Teología
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/dones-espirituales-preguntas-importantes-parte-2
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/spiritual-gifts-important-questions-part-2

En [nuestro artículo anterior](/es/articulos/dones-espirituales-preguntas-importantes-parte-1), planteamos y respondimos algunas preguntas sobre los dones espirituales en relación con los creyentes. Concluimos que el Espíritu Santo da los dones espirituales a los creyentes para que cada uno de ellos edifique la Iglesia. También ofrecimos a nuestros lectores las principales listas de la Biblia donde se mencionan los dones espirituales: 1 Corintios 12:4-11, 28; y Romanos 12:6-8.

Este artículo continuará la conversación sobre los dones espirituales planteando más preguntas que es importante responder de manera veraz, bíblica y lógica. Nuestra esperanza es que las preguntas y respuestas que ofrecemos te ayuden en tu búsqueda por entender más acerca de estos maravillosos dones que el Señor concede con tanta gracia a quienes creemos en Cristo. Aunque toda la obra del Espíritu en los creyentes es en cierta medida un misterio, hay respuestas a las que podemos llegar incluso ante las preguntas más difíciles.

## ¿Son confiables los tests de dones espirituales?

Una herramienta popular que muchas iglesias utilizan es algún tipo de test o inventario de dones espirituales para tratar de discernir los dones espirituales de las personas. Supuestamente, estos tests no solo ayudan a quienes los hacen a descubrir o confirmar sus dones espirituales, sino que también ayudan a los líderes y miembros de la iglesia a saber cómo podría ser útil una persona dentro del cuerpo. Ahora bien, aunque estos recursos en general son buenos, tienen sus limitaciones, y pueden llegar a causar daño si los tests no se hacen y se calculan de manera adecuada. **Estos inventarios son hechos por seres humanos, no serán 100 % precisos, y a veces incluso pueden estar 100 % equivocados.** Permítenos explicarlo...

Cuando las personas hacen tests en los que juzgan, por sí mismas, lo que creen que es cierto acerca de ellas, sus sentimientos, sus gustos, sus inclinaciones y sus preferencias, **es inevitable y casi seguro que los resultados estarán algo sesgados y contaminados y, por lo tanto, serán un poco imprecisos.** Es parte de la naturaleza humana elegir las respuestas que reflejan lo que nos "vemos" haciendo (aunque no lo estemos haciendo), o respuestas que reflejan lo que *queremos* vernos haciendo (aunque no debamos; por ejemplo, si en realidad *no* tenemos cierto don espiritual). Este solo punto puede descalificar cualquier test de inventario, incluso fuera de los asuntos espirituales. Una persona tiene que ser muy objetiva para hacer estos tests correctamente, y eso es difícil para la mayoría.

Otro problema con estos inventarios y tests para descubrir los dones espirituales es la realidad de que **muchos de los dones espirituales que se mencionan en la Biblia pueden confundirse con talentos o rasgos de personalidad, y los tests no tienen una manera segura de distinguirlos.** Algunos de los dones espirituales tienen su equivalente mundano, lo cual hace que a la mayoría de las personas les resulte difícil notar la diferencia entre ellos, y eso puede llevar al desastre. Algunos ejemplos serían la enseñanza, el servicio, el liderazgo y el dar. Todos estos dones muy bien pueden ejercerse en la carne si uno posee de manera natural estas características en alguna medida.

Piénsalo. Las personas pueden tener talento para enseñar, pero no el *don* de enseñanza por medio del Espíritu. Otros pueden disfrutar de servir a las personas (quizás porque se criaron haciéndolo), pero no se necesita el don de servicio del Espíritu Santo para servir. Otros pueden ser grandes líderes por naturaleza, pero no han recibido el *don* de liderazgo por medio del Espíritu y para la Iglesia. Y, por último, muchas personas pueden disfrutar de dar a los demás, sin que necesariamente esté obrando el *don* espiritual de dar. Y aún más impactante es el hecho de que algunos de los dones del Espíritu pueden ser falsificados por Satanás mismo. Los dones de milagros, de lenguas (entendidas como un hablar extático), de enseñanza (doctrinas falsas) y de conocimiento (conocimiento mundano) entrarían en esta categoría.

Debido a las limitaciones de los tests de dones espirituales, se recomienda establecer ciertas salvaguardas y "controles y contrapesos" al intentar discernir los dones espirituales de alguien. **Para llegar mejor a los verdaderos dones espirituales de alguien, suponiendo que es creyente, también se debe pedir la opinión de los líderes y miembros de su iglesia, de su cónyuge y de su familia inmediata.** Además, se debe buscar la dirección de Dios, con mucha oración y reflexión, en cuanto al deseo de usar cada don en una iglesia local. Por lo tanto, un test de dones espirituales solo debe servir como una *valoración* o *evaluación* general de lo que ya deberías saber en tu vida en cuanto a tus dones espirituales, y no como la *respuesta* sobre cuál es tu don o cuáles son tus dones.

## ¿Cómo podemos distinguir entre talentos, rasgos de personalidad y dones espirituales?

Una de las preguntas más interesantes que se hacen sobre los dones espirituales es cómo podemos distinguir entre un talento, un rasgo de personalidad y un don espiritual. De hecho, esto es casi imposible de distinguir para cualquier test espiritual. A la gente le desconcierta que alguien que no tiene el Espíritu Santo, o que es incrédulo, pueda poseer habilidades increíbles o un talento prodigioso, y buenas inclinaciones naturales, que a menudo se atribuyen a su genética, a su personalidad o a su crianza. Por eso, parece difícil diferenciar entre lo que es un talento, un rasgo genético o de personalidad, o un genuino don espiritual.

Debemos comenzar nuestra respuesta, entonces, afirmando que toda persona está hecha a la [imagen de Dios](/es/articulos/7-verdades-sobre-la-imagen-de-dios), y que toda persona tiene algún don o dones de Dios, sea creyente o no. Un talento es un don que Dios le da a alguien para que lo glorifique a Él; el problema es que los incrédulos usan sus talentos para servirse o glorificarse a sí mismos (o a la humanidad). La genética o la personalidad de cada uno también es algo que Dios crea; sí, con la ayuda de influencias externas como nuestros padres, la familia, los amigos, etc. Pero **los dones espirituales son únicos en el sentido de que se dan *solo* a los creyentes, y con un solo propósito: edificar Su Iglesia. Además de simplemente guiarnos por las listas de dones espirituales de las Escrituras, otra manera de distinguir entre un talento, un rasgo genético o de personalidad y un don espiritual es observar su naturaleza y el momento en que aparece.** ¿Es el don algo que has cultivado y para lo que te has entrenado toda tu vida, como una habilidad musical? Si es así, probablemente no sea un don espiritual... es un talento. Si has tenido talento para la música toda tu vida, incluso *antes* de hacerte cristiano, entonces tu habilidad es solo eso. Y si siempre tuviste inclinación a servir a las personas antes de ser creyente, entonces eso podría ser un rasgo de personalidad. Pero si nunca fuiste bueno para enseñar antes de ser creyente y, de repente, una vez que te hiciste cristiano, pudiste enseñar [la Palabra de Dios](/es/articulos/la-santa-biblia-palabra-de-dios) con eficacia, eso podría ser señal de un verdadero don espiritual. La naturaleza de un don y el momento en que aparece son una excelente manera de discernir si se trata de un don natural o de un don espiritual.

Por supuesto, puede darse el caso de que ahora estés usando en tu iglesia, para servir allí, los talentos y rasgos de personalidad que siempre has tenido, pero ese hecho en sí mismo no significa que los tengas como dones espirituales. ¡Pero de todos modos, sigue usando tus talentos, rasgos y dones para servir y glorificar al Señor! Al final, nada de lo que uses para agradar, servir y glorificar a Dios se hace en vano, y te animamos a entregarte a la obra del Señor dentro de la Iglesia y en el mundo. **Creemos que, con el tiempo, Dios te revelará cuáles son tus verdaderos dones espirituales, los que Él quiere que uses para la edificación de Su Iglesia; puede que ya los hayas estado usando sin darte cuenta.**

## ¿Cambiará o quitará Dios alguna vez tu don o tus dones espirituales?

Esta es una pregunta interesante, y puede ser difícil responderla de manera concluyente. Parece ser cierto que los creyentes manifiestan ciertos dones en diferentes momentos de su caminar cristiano; entonces, ¿significa eso que Dios cambia de opinión acerca de los dones que nos da, y que cambia o quita nuestros dones espirituales como mejor le parece? Dado que Dios no cambia de opinión (porque eso implicaría que es imperfecto), nos parece mejor afirmar que **Dios permite que cierto don que *ya* nos ha dado brille más o menos en cualquier momento de nuestra vida, y esto de acuerdo con Su voluntad soberana.** Pero, por supuesto, también podría ser que siempre haya estado en el plan de Dios cambiar o quitar tu don en un momento específico; de ahí la dificultad de responder esta pregunta de manera concluyente.

Algunos argumentarán que Dios puede cambiar de opinión y que, por lo tanto, *sí puede* quitarnos los dones que nos ha dado si no estamos madurando como cristianos, si vivimos en pecado sin arrepentimiento o por cualquier otra razón. Nosotros diríamos, sin embargo, que **en lugar de quitarnos nuestros dones espirituales, Dios simplemente no nos permite usarlos de manera significativa dentro del cuerpo.** En efecto, Él nos disciplina y permite que por un tiempo seamos bastante ineficaces en el reino para poder continuar Su obra santificadora en nosotros... hasta que nos arrepintamos y "volvamos al buen camino", por así decirlo. Sin embargo, creemos que Su mente es perfecta y firme en cuanto a los dones que nos da (aunque sea en distintos momentos de nuestra vida). ¡Dios no comete errores! Nos dio nuestros dones porque quiere que los usemos y sabe que podemos ser eficaces, y lo seremos, al usarlos con Su dirección y Su bendición.

## ¿Da Dios los dones espirituales según el nivel de madurez de una persona?

Relacionada con la pregunta anterior, aunque no es la misma: ¿es cierto que los creyentes deben estar en un nivel específico de madurez espiritual para que Dios les conceda dones espirituales? En otras palabras, ¿están los dones espirituales de Dios condicionados a la madurez cristiana de una persona? Esta puede convertirse rápidamente en una pregunta muy controversial, porque podríamos preguntar: "¿Quién está *alguna vez* en un nivel de madurez 'suficiente' para recibir bendiciones de Dios?". La respuesta es: nadie... si no fuera por Cristo. Al final, a todos nos falta, ¡pero es justamente aquí donde Su gracia abunda!

**Por lo tanto, nos cuesta creer que Dios exija cierto nivel de madurez para dar a los creyentes sus dones espirituales.** Todos los creyentes reciben su don o dones espirituales en el momento de la salvación, y se espera que los usen en la iglesia local para la edificación de sus miembros. Aunque los dones mayores posiblemente requieran mucho más cultivo y preparación, un creyente no necesita ser maduro para recibirlos. Toma a los corintios, por ejemplo; Pablo les dijo (a una congregación espiritualmente inmadura) que no les faltaba ningún don espiritual, en 1 Corintios 1:7. Si los dones dependieran del nivel de madurez, a esos creyentes sin duda les habrían faltado algunos dones espirituales.

Por lo tanto, *puede* ser cierto que Dios dé a personas inmaduras incluso el don de profecía; pero quizás simplemente no les permita usarlo todavía hasta que alcancen cierto nivel de madurez. En el fondo, esta postura evita tener que decir que Dios cambia de opinión según las acciones (es decir, el nivel de madurez) de Su pueblo. Esta pregunta es el viejo dilema de "¿qué fue primero, el huevo o la gallina?"; porque, ¿qué viene primero: la gracia de Dios al dar dones espirituales a las personas por quien Él es y para Sus propósitos, o la madurez y la disciplina espiritual de las personas para que se les den estos dones? La respuesta es fácil: primero fue la gallina; la gracia y los dones de Dios vienen primero para los creyentes en Cristo, sin importar su nivel de madurez. Si no fuera así, todos estaríamos en serios problemas espirituales.

## Reflexión

Aunque algunos quizás no estén de acuerdo con nuestras conclusiones, creemos que estas respuestas son las que mejor concuerdan con lo que vemos en las Escrituras. Nunca vemos ninguna evidencia de que alguien haya perdido sus dones espirituales o de que Dios se los haya quitado (excepto quizás en el Antiguo Testamento, porque el Espíritu Santo se apartaba de la persona, lo cual no es el caso de los creyentes del Nuevo Testamento). Sí vemos a algunos que antes fueron grandes y poderosos volverse ineficaces por un tiempo, pero no queda claro que se les hayan quitado sus dones, ya sea por su nivel de madurez o por otra razón.

Es concebible que Dios decida esperar para dar a alguien un don específico hasta el momento oportuno, pero creemos que esto es enteramente Su decisión y Su obra conforme a Su voluntad. Una cosa es decir que Dios solo da ciertos dones en momentos específicos para cumplir Sus propósitos, y otra muy distinta es decir que quita o retira los dones espirituales por lo que hacemos o dejamos de hacer. Lo primero depende de Dios; lo segundo, del hombre. Lo primero está impulsado por la gracia; lo segundo, por el mérito.