# Cómo se relacionan la fe y la razón

> ¿Son la fe y la razón enemigas? Descubre por qué la fe bíblica no es ciega, cómo nos ayuda la razón a conocer la verdad y cómo ambas se complementan.

- Autor: Isaac Corzo
- Publicado: 2020-07-01
- Tema: Apologética
- Fuente: https://truthinformed.com/es/articulos/como-se-relacionan-la-fe-y-la-razon
- Original (inglés): https://truthinformed.com/articles/how-faith-and-reason-intersect

¿Cuál es la relación entre la fe y la razón? ¿Son estas dos realidades polos opuestos? ¿Es el cristianismo una religión de fe aparte de la razón? En otras palabras, ¿se excluyen mutuamente la fe y la razón en lo que respecta al cristianismo? ¿Se pueden practicar la fe y la razón al mismo tiempo, o tenemos que elegir una u otra para seguir a Jesús y creer en la Biblia? Estas son preguntas importantes que necesitan respuesta; ese es el propósito de este artículo.

## La verdad

Antes de empezar, definamos qué es la verdad. Hay muchas teorías sobre qué es la verdad, pero la teoría o definición más convincente (aunque es incompleta) es que **la verdad es aquello que corresponde a la realidad.** Por ejemplo, en un tribunal, los fiscales deben probar que los hechos alegados realmente ocurrieron; deben coincidir con la realidad. Por lo tanto, una religión que afirma ser verdadera debe hacer afirmaciones verdaderas sobre la realidad: quiénes somos como seres humanos, quién es Dios y cómo nos relacionamos con Él. Una religión que no hace esto no tiene ningún valor y es una mentira.

## Conocer la realidad

Ahora bien, ¿cómo llegamos a saber que las cosas *son* como parecen ser en relación con la realidad? Pues bien, **nuestros cinco sentidos nos ayudan a discernir la realidad del mundo exterior**; podemos llegar a conocer muchas cosas por medio de nuestros sentidos. Aunque algunos dirían que nunca podemos confiar en nuestros sentidos, no hay ninguna base para dudar seriamente de ellos, a menos que estuviéramos bajo la influencia de alguna sustancia o engañados por una ilusión.

Pero **la *razón* nos ayuda a llegar a conocer *cómo* esas cosas (nuestros sentidos, incluido lo que oímos, por ejemplo, las afirmaciones de verdad del cristianismo) corresponden al verdadero estado de las cosas, ya sea en el pasado, el presente o el futuro.** Usamos nuestra capacidad de razonar para obtener nuevas verdades: una cosa se construye sobre otra, y nuestro entendimiento se va edificando sobre sí mismo; así es como aprendemos que 2+2=4 una vez que aprendemos lo que significa el número uno, y de ahí pasamos al cálculo... ¡bueno, quizás no tan rápido!

Se dice que la creencia en Dios es una creencia propiamente básica (según el filósofo cristiano Alvin Plantinga). Esto significa que la creencia en Dios es fundamental y está arraigada en nuestras experiencias en el mundo por medio de nuestros sentidos y de la razón. Además, como los creyentes son morada del Espíritu Santo, Él es el *derrotador* supremo de cualquier argumento contra la verdad del evangelio, de modo que, aunque alguien no pueda presentar una defensa apologética impresionante, **la presencia del Espíritu Santo bastaría para confirmarle a esa persona que sigue estando en la verdad**, que de verdad conoce la realidad de Dios.

## Aspectos de la razón

La definición de *razón* según el diccionario es: «la capacidad de la mente para pensar, entender y formar juicios mediante un proceso lógico». Por lo tanto, la razón implica:

-   ***Aprehender*** (apreciar, percibir, captar) algo en la mente,
-   ***Juzgar*** (decidir, concluir) que eso es, fue o será, y
-   ***Razonar***, que es pasar de una verdad conocida a una verdad nueva.

Estos tres aspectos de la razón casi siempre ocurren simultáneamente. ¡Nuestra mente fue creada de manera brillante!

## La fe: una definición práctica

Ahora hablemos de la fe. Algunas personas insisten en definir la fe (en lo que respecta a la religión) como «creer algo cuando el sentido común te dice que no lo hagas»; o «creer en algo cuando la evidencia apunta en sentido contrario, o sin ninguna evidencia en absoluto», es decir, una fe ciega. Pero ¿es esa la clase de fe que tenemos los cristianos o que estamos llamados a tener? ¿Es esa la clase de fe que tenía la gente de la Biblia?

**Bíblicamente hablando, la fe es una confianza personal en alguien o en algo. La fe salvadora es una confianza personal en Dios, quien es fiel a Su Palabra.** En otras palabras, la fe es una firme certeza basada en la fidelidad de Dios y una expectativa segura del cumplimiento de todas las promesas que Dios ha hecho a quienes confían en Él. Es importante darse cuenta de que la fe no es contraria a la razón ni es irracional. De hecho, **la fe es más que razonable, porque Dios se ha mostrado en la historia, una y otra vez, fiel y digno de confianza. Lo irrazonable sería *no* confiar en Él.** Para un análisis más completo de lo que es y no es la fe, [haz clic aquí](/es/articulos/es-la-fe-una-obra-un-don-o-ninguno).

## Aspectos de la fe

Hay tres aspectos de la fe:

-   ***Emocional***: la Biblia lo describe como esperanza (Hebreos 11:1); no se trata solo de ilusiones, sino de la expectativa confiada de recibir finalmente lo que se ha prometido (por ejemplo, la salvación y la futura glorificación); este aspecto se fortalece con la oración.
-   ***Intelectual***: el compromiso estable e inmutable que está basado en la verdad. Aunque no nos sintamos fuertes en la fe, nuestra mente puede seguir comprometida a confiar en Dios por lo que sabemos que es verdad acerca de Él (2 Timoteo 2:13); este es uno de los beneficios de estudiar [apologética](/es/articulos/por-que-importa-la-apologetica).
-   ***Volitivo***: el acto de la voluntad por el cual nos comprometemos a vivir, pensar y actuar con base en la Palabra de Dios; este aspecto fortalece nuestra fe (Mateo 25:21; Josué 24:15).

Sin embargo, hay algo que todavía no hemos mencionado sobre la fe. Hay un término en teología que se repite con frecuencia: el «objeto» de nuestra fe, que es la persona o la cosa en la que uno confía. El objeto inmutable y siempre fiel de nuestra fe es Dios, Jesucristo, y esto incluye Su Palabra (Salmos 119:160; Juan 17:17).

Sin embargo, **el objeto *supremo* de nuestra fe no son las proposiciones de la Biblia en sí mismas, sino Dios, cuya propia naturaleza garantiza la veracidad de las proposiciones que Él afirma. Es importante notar que simplemente aceptar que ciertas proposiciones son verdaderas *no* es lo mismo que confiar en Aquel que hace esas afirmaciones.** Debemos llegar a confiar personalmente en Aquel que nos ha dado Su Palabra, el Creador y Autor de la vida (Hebreos 10:23).

Vale la pena mencionar que **la razón por sí sola no puede producir fe, pero nuestra fe no es irrazonable.** Por lo tanto, la mejor manera de entender la relación entre la fe y la razón es ver que cada una tiene su papel propio, y que la fe y la razón se complementan en sus respectivos papeles.

## Reflexión

Aunque es el Espíritu Santo quien capacita a alguien para creer, a veces Él puede usar la presentación de evidencias a favor de la fe cristiana (es decir, la apologética) como el medio por el cual alguien llega a ver la verdad del evangelio. Aun así, **la persona sigue siendo libre de elegir si cree o no, porque la razón no la obligará a creer.**

Además, quienes no tienen los recursos ni la educación para conocer todos los hechos y las evidencias acerca del cristianismo *aun así* serían razonables al creer la Palabra de Dios cuando la leen o la oyen. ¿Por qué? Porque el Espíritu Santo les daría testimonio y les confirmaría que aquello con lo que han entrado en contacto es, de hecho, verdad.

No estamos llamados a tener una fe ciega, sino a usar la mente que Dios nos dio para aprehender las verdades del evangelio. El mayor mandamiento de Dios, que Jesús afirma en Mateo 22:37, nos recuerda: «Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y **de toda tu *mente*.**»